Pero en la mayoría de los conflictos que enfrentamos a diario, el principio que debemos aplicar no es indiscutible, sino que a menudo hay más de un principio en juego, entonces la cosa ya no es tan simple. ¿Debemos defender a alguien que sabemos es indefendible, para que el sistema sea pleno o debemos oponer objeción de conciencia? ¿Justicia material o justicia formal? ¿Cuál es limite para aprovechar los errores de una contraparte?
Una vez en un ramo de en la U nos plantearon cierto dilema. Nos encontramos con un colega contra el cual litigamos, pero no es nuestro amigo. Intercambiamos un par de palabras con él y al despedirnos el dice "nos vemos en la audiencia del viernes". En ese momento recordamos que la audiencia en realidad es el jueves; ¿Sacamos del error a nuestro colega? ¿Está dentro de los límites éticos aprovechar el despiste de nuestro adversario? No influiré al lector con mi respuesta. ¿Cuál sería la de ustedes?


